Extractivismo.
Soberanía sobre Bienes Comunes.




La palabra extractivismo no aparece en el diccionario de la Real Academia Española.
Sin embargo es un mecanismo de saqueo y de apropiación colonial que sigue vigente y que tiene más de 500 años en todo el mundo.

Fue a partir de la expansión extractivista que empezó a formarse el sistema capitalista mundial.

Parece una paradoja, pero resulta evidente que la pobreza de la mayoría de los países del mundo, está relacionada con la riqueza de sus recursos naturales.
Es la paradoja de la abundancia.

¿Por qué los países ricos en recursos naturales tienen mayores problemas para desarrollarse?
¿Será que sus economías están sustentadas en la extracción y exportación de esos recursos?

Esta práctica se sigue aplicando tanto en los gobiernos neoliberales como en los progresistas.

¿Y por casa cómo andamos?

Argentina, por ejemplo, en pocos años, pasó de ser exportadora de petróleo y gas a convertirse en importadora de estas fuentes de energía.

Con el agravante de que parte de estos productos refinados se usan para generación de electricidad, teniendo posibilidades de usar otras fuentes como la hídrica, la solar y también la eólica.

La actividad petrolera o la minera, como también la agraria, están en manos de empresas transnacionales.
El estado no se involucra en los enclaves petroleros o mineros y, así, los reclamos y  conflictos sociales quedan en manos de las empresas.
Las tecnologías utilizadas, además, provocan un deterioro irreversible del medio ambiente.

Esto se debe al uso masivo de químicos tóxicos (cianuro, ácido sulfúrico) y un consumo inmenso de agua, con la acumulación inmensa de desechos.
El valor económico de la contaminación nunca se conoce ni se difunde a la población.

¿Pero cuál es la alternativa?

Evidentemente no se trata de cerrar los campos petroleros o mineros.
Pero sí se trata de elaborar una estrategia de transición planificada por los gobiernos y los estados de la región, en forma integrada.

En vísperas de un nuevo aniversario de nuestra única revolución, avanzar en la preparación de esta transición es, quizás, la tarea central de la época, para ir dejando atrás las políticas económicas dependientes y no sustentables.

Contamos con la participación de muchos movimientos sociales y políticos, que luchan y se organizan todos los días para conseguirlo.